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miércoles, 6 de junio de 2007

ZENON EN LA LIGA NACIONAL

Zenón en la Liga Nacional


Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx

Zenón Ochoa formó parte activa de aquella recordada Liga Nacional Mexicana que el 14 de marzo de 1946 fue reconocida como el primer circuito azteca en el béisbol organizado y en cuya presidencia estaba Fernando N. Maldonado.

La Liga Nacional era considerada hasta ese año clase B y tuvo por equipos a Chihuahua, Cd. Juárez, que fue el campeón, El Paso, Texas y de la Cd. De México.

El circuito se fundó en 1944 pero para el 47 dejó de funcionar y según se dice, fue apoyada por las Ligas Mayores para presionar a Jorge Pasquel a fin de que desistiera de contratar a sus jugadores, versión de la cual no está de acuerdo Zenón.

Cabe destacar que la Liga Mexicana trabajó como Independiente de 1925 a 1954 ya que el 25 de enero de 1955, con clasificación A, fue admitida por la Nacional Association y luego a partir de 1967 ya fue reconocida como Triple A. (Enciclopedia del Béisbol Mexicano/Pedro Treto Cisneros).

Pero bien, mejor vayamos de nuevo a la interesante charla con el gran veracruzano miembro del Salón de la Fama del Deportista Sonorense y avecindado en esta capital:

Dejó a los Sultanes

Después de brillar y formar parte de los títulos obtenidos en la Liga Mexicana con Agrario (1935), Córdoba (1939) y Monterrey (1943) donde también fue subcampeón el 42 y el 44, en 1945 tras recibir un pelotazo en la cara durante la práctica de bateo que le ocasionó una fractura leve en la frente que le mantuvo inactivo unos 17 días, el 31 de mayo dejó al equipo para incorporarse a la Liga Nacional como mánager-jugador del equipo Parral donde por cierto capturó el título de bateo con .378.

“Me ofrecieron $700.00 de sueldo mensual, y pues no los iba a dejar ir ya que con Monterrey sólo ganaba $250.00”, expresó el gran Zenón.

Para la siguiente temporada fue invitado por Alejo Peralta para que también dirigiera y jugara con los “Aztecas”, tocándole el 14 de marzo estar en la jornada inaugural de lo que era el tercer campeonato de ese circuito en el parque Nonoalco de la Cd. De México.

“Sin embargo, el 27 de abril estando en Cd. Juárez se disolvió el equipo por pérdidas económicas, quedando los jugadores a disposición de la Liga para colocarnos en otros equipos”.

El 1 de mayo empezó a jugar con los Indios de Cd. Juárez y luego pasó a Saltillo, también como mánager-jugador.

Hazaña: Lanzó en relevo 16 1/3

Fue esa ocasión cuando tuvo memorable partido para Saltillo contra Cd. Juárez (14 de julio) lanzando desde la tercera entrada en relevo a Memo López por espacio de 16 1/3.

Ese histórico duelo quedó empatado a 7 carreras en el capítulo 19 por falta de luz natural del día. Por los Indios lanzó desde la décima Conrado Marrero, también jugador y timón de los aborígenes de esa época.

Respaldo de empresarios

Zenón dice que a la Liga Nacional la apoyaron los empresarios mexicanos “pero no creo que el béisbol de Ligas Mayores”.

Y dio ejemplos: cita que el equipo de Cd. Juárez fue patrocinado por el jefe de la Aduana; a Parral, un empresario minero y el de Saltillo, un gran comerciante de esa región.

Recuerda que en ese circuito vieron acción grandes jugadores, como Fernando “Cocuite” Barradas, Luis “Molinero” Montes de Oca, Víctor Manuel “Pingua” Canales, Memo Garibay, Memo López, Pepe Bache, Felipe “La Muñeca” Iturralde y peloteros procedentes de Cuba. “Algunos llegaron a la Ligas Mayores y otros tienen hoy nichos en el Salón de la Fama en Monterrey”.

“Jugábamos los fines de semana y “nos fajábamos”, entregándonos en cuerpo y vida ganándonos el pan de cada día”, expresa evocando aquellos días.

Domingo Santana

También recordó a Domingo Santana, de quien dijo fue un pelotero delgadito, muy fino, vivo e inteligente para jugar, además de gran segunda base.

“No le tenía ningún respeto a Martín Dihigo. Usaba un bat 33, “de botella” y le tocaba la bola cuando quería. Por ello, era común que “El Maestro” siempre le dijera, “oye chiquito, hazte un poquito para atrás, no quiero darte un pelotazo”.

Afirma que pocos conocen el hecho de que en 1961 Héctor Espino se hizo acompañar de Santana para hablar y tratar de convencer a Anuar Canavati de que le levantara el castigo porque lo tenía fuera de la temporada con los Tuneros de San Luis Potosí en la Liga Central, donde ganaba 2,500 con los Tuneros. El magnate regio sólo le ofrecía 1,800.

“Todos ya sabían del enorme poder y talento de Espino. Cuando estuvo en el parque Cuauhtémoc, yo estaba ahí como ampayer y después de que terminó el juego, fui a cenar y me encontré a Domingo Santana en un restaurante, acompañado de Espino: “Me lo presentó y me dijo: “va a ser muy bueno”.

Su máximo admirador

Santana era el mánager de los Tuneros, sucursal de los Sultanes en la Liga Central y era uno de los máximos admiradores de Espino. “Es joven y hará cosas realmente interesantes en la Liga Mexicana; está listo para iniciar una gran carrera”, advirtió en esos días.

Lo cierto es que finalmente en ese verano del 61 Canavati no le levantó el castigo con San Luis, por lo que los directivos del Club Naranjeros de Hermosillo viajaron a Monterrey para llegar a un acuerdo con el dueño de los Sultanes, quien accedió a la petición de que le volviera permitir que jugara en invierno con ellos donde una temporada antes había impactado por su enorme bateo.

En aquella campaña del 60-61 Espino había debutado con enorme éxito ayudando a Hermosillo a ganar el primero de dos campeonatos seguidos; esta vez con sus títulos de bateo (.380), jonrones (10), imparables (70) anotadas (37), perdiendo la Triple Corona al quedar segundo impulsadas (38) por las 41 de su compañero de equipo, Juan de Dios Villarreal. Y no fue Novato del Año porque ese premios e lo dieron a Héctor Rodríguez, de los Rieleros de Empalme, quien ¡sólo bateó .232 milésimas!

La historia que seguiría en el verano del 62 con los Sultanes, –“ya en paz” con Anuar – iba a ser también formidable: su enorme liderazgo ofensivo llevaría de la mano a su quinto banderín en su historia; algo que no gozaban desde la lejana campaña del 49. Espino obtendría ese año los premios como Novato del Año y JMV… nomás.

Y lo que falta…

Hasta aquí esta vez con la historia de Zenón; pero déjeme decirle algo más: además de su faceta de ampayer, de lo que ya he escrito en su oportunidad, faltará publicar su otra etapa en su notable carrera: la de promotor de béisbol infantil.

Sin duda, como siempre ha dicho su amigo y admirador de la bella Alvarado, Marcelo Mojica Cruz, “A Zenón lo podemos conceptuar como todo un trabajador, incansable, del béisbol”.

Imagine todo eso, toda una vida dentro del deporte rey que inició como pítcher aficionado en 1932 en su natal Alvarado, a la ribera del hermoso Río Papaloapan.

Zenón Ochoa, sí, hoy significa toda una leyenda viviente a través de generaciones y del béisbol actual.

CHARLA CON ZENON

Al Bat

Zenón y…¡Ernesto Carmona!


Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx

(Segunda de tres partes)

Zenón Ochoa tiene en muy alta estima a Lázaro Salazar, ubicándolo en el tiempo como el mejor mánager extranjero que haya llegado a nuestro béisbol mexicano.

Sin embargo, de aquella época de los 30´s y todavía hasta mediados de los 50´s, dimensiona y brinda noble reconocimiento a otros notables “cerebros” como Ernesto Carmona, Agustín Verde, Manuel “Shorty” Arroyo, Guillermo “Yamo” Ornelas, Manuel Ontiveros, “Homobono Márquez, “Goyito” Valdez y Horacio “Lechón” Hernández.

De ello, se detiene para honrar la memoria de Ernesto Carmona Verduzco, fundador en 1940 junto con Salvador Lutteroth del equipo “México, de quien dijo …¡era muy espectacular!

“Le gustaban los chistes, las bromas; era muy locuaz y alegre, pero al mismo tiempo, sagaz, astuto, agresivo y muy inteligente en la toma de decisiones. Además, le distinguía su espíritu combativo”.

Recordó que una vez fueron a saludarlo –acompañados de Manuel “Popeye” Salvatierra–en la Cd. De México y al decirle que iban a jugar en Tampico, les dijo:

“¡Ay…..! ¡Ya verán cómo les van a tirar curvas porque allá están Chet Brewer y “Cochuihuila” Valenzuela; pero no importa: se van por la carretera vieja y con tantas curvas que tiene, pues ya van a ir más que preparados!”.

Reconoce que Carmona, quien en 1971 ingresó aL Recinto Sagrado en Monterrey, fue un gran mánager con los Rojos del México. “Nos quería mucho; nosotros también sentíamos hacia él lo mismo”.

“Mira, lo que nos decía: : “bueno, a tirar la “basura”, niños; el que tenga miedo, que la tire desde antes”.

También cuenta de que cuando la porra del Aguila estaba por la primera o la tercera, rápido se acercaba para “agitarla ” .

“Miré una fotografía donde aparece con los Cardenales de San Luis vestido de pelotero. No se si hizo entrenamiento o nomás se puso el uniforme para la foto. ¡La verdad, no recuerdo haberlo visto con Cardenales!, acotó advirtiendo que pudo haber sido otra de sus grandes bromas.

El hombre de la “V”

También se fue a la distancia en el tiempo y recordó que a Carmona le llamaron “El Gran Rojo”, “El Marqués de San Basilio” y “El Hombre de la V” porque nunca utilizó número alguno en su franela, sino más bien esa letra ¡que quizá significaba la “V” de la victoria o de su segundo apellido Verduzco”.

Don Ernesto Carmona, recordemos, junto con Alejandro Aguilar Reyes, “Fray Nano”, serían fundadores de la Liga Mexicana al cantarse el “¡pleybol!” el 28 de junio de 1925 en el Parque Franco Inglés de la ciudad de México, terminándose así con los campeonatos de Primera fuerza que prácticamente era profesionales.

En ese histórico día el México al mando de Eduardo “Gualo” Ampudia derrotó en 14 episodios -5 al Agraria de Carmona. El umpire principal lo fue Gabriel Atristáin.

Los otros equipos fueron El Aguila de Agustín Verde; 74 Regimiento con sede en Atlixco, dirigido por el general Andrés Zarzoza; Guanajuato por Jesús García y Nacional, de Genaro Casas.

Se vistió de Rojo

Zenón jugó con los Rojos del México en el 41, pero fue en el 48 cuando dirigido por Carmona tuvo un gran año al batear .251, logrando ser el mejor primera base defensor con porcentaje de .992.

Para el 49 lució la franela del Aguila de Veracruz que estuvo al mano de Eustaquio “Taco” Martínez. Ahí bateó .314 entre julio y octubre.

Pero, no se mueva que la historia no termina aquí con este gran hombre, gran pelotero ¡y amigo de todos los tiempos!

ZENON OCHOA

Al Bat

Zenón Ochoa: ¡Honor en el tiempo!

Zenón Ochoa pide se honre a aquellos peloteros cubanos que llegaron a México en los 30´s.

Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx

(Primera parte)

De nuevo, gran privilegio de poder charlar con Zenón Ochoa en la intimidad de su hogar, junto a su “rinconcito que es un museo de béisbol”.

¡Tópicos?: lo que fue la Liga Nacional a mediados de los 40´s; la personalidad de Ernesto Carmona y los Rojos del México; de Domingo Santana, “que no le tenía ningún respeto a Martín Dihigo” y cuando recomendó y llevó a Héctor Espino “para que le hicieran una prueba” en el Parque Cuauhtémoc de los Sultanes de Monterrey…

La agradable plática se extendió hacia otros personajes y hechos históricos de la pelota mexicana, pero esta vez el tema se enfocará hacia un aspecto del todo relevante por el contenido humano que encierra.

Se trata de que pide se rescate, reconozca, honre y difunda la memoria de todos aquellos grandes peloteros cubanos que llegaron en la década de los 30´s a jugar a nuestro béisbol y quienes, en su mayoría, rindieron tributo a la madre tierra en nuestro país.

“Sería algo así como un homenaje a todos ellos que se ausentaron de sus queridos hogares en busca del pan de cada día… con muchos de ellos sin nuca regresar al lado de sus familiares”.

Todos ellos “llegaron en barco a México, ya sea a por Mérida, Progreso, Campeche o Veracruz; con algunos abrieron camino en el sureste cuando se viajaba en camiones de carga y, otros también de gran talento que se instalaron de inmediato en la Liga Mexicana”.

¡Que si los conoció!

A Zenón le tocó jugar y competir con muchos de ellos, como en aquel 1934 en Río Blanco en un campeonato regional y después en el Agrario en 1936.

Félix Zulueta

De aquella pléyade de jugadores recuerda a Félix Zulueta:

“Jugué mucho contra él en la Liga Petrolera y para mi que pudo haberse establecido como una estrella de la Liga Mexicana. Fue un gran jardinero, volaba en los senderos, buen brazo y excelente bat, además de ser amigable y tranquilo”.

A Zulueta, emocionado y sensibilidad reflejada en sus ojos al saber de un amigo, le envió un saludo, expresándole “¡Aquí estamos, camarada; y ya sabes, me da mucho gusto saber que estas en la pelea, felicidades!”.

“Lechón” Hernández

Otro fue Horacio “Lechón” Hernández:

“Lo conocí cuando tenía más de 50 años de edad; era instructor y entrenador del Agrario, mi primer equipo en 1935. Supe que fue muy buen receptor, lanzador y ampayer; muy inteligente; sabía de la a la z de béisbol y me enseñó muchas cosas buenas que me sirvieron en mi carrera como pelotero. Un buen viejo”.

Otro fue Gregorio “Gollito” Valdez, de quien dice que como jugador fue muy buen jardinero y luego instructor y entrenador de Tránsito, equipo en el que Zenón participó en 1937.

También conoció a José Jakinet, tercera base y jardinero; a Manuel Aguiar, outfielder y los hermanos Agapito y Ricardo Lazaga, excelente bateador zurdo y gran pítcher que terminó su carrera como ampayer, respectivamente.

También están los receptores Frank Casanova, Dilio Rodríguez, Angel Jarrín, “Gallego” Cruz; “Papi” Ferrer; “Pititos” Crespo, hermano de Alejandro Crespo; Mario Salazar y los lanzadores Berton Hunter, Wenceslao González, Ramón Correa y Sixto Echeverría.

Otros son Aquilino López, tercera y fuerte bateador derecho; Marcelino Bauzá, campo corto; Rafael Pedrozo, cátcher de lo mejor; Angel Arencibia, primera base zurdo; Avelino Catalá, jardín y pítcher; Jacinto “Jiqui” Roque, del Agrario en 1936 y El Aguila, 1939, un gran cácther y jardinero, entre otros que al no jugar en la Liga Mexicana se quedaron en equipos de la región petrolera en el sureste de México.

Dihigo, Bragaña, Salazar…

Por supuesto que en esa lista de oro están Ramón Bragaña, Martín Dihigo, Luis Sansirena, el eterno coach de Monterrey; Lázaro Salazar, Manolo Fortes, Julio Alfonso, Virgilio Arteaga, Silvio García, Manuel “Cocaína” García, Santos Amaro, Luis Tiant, padre, Adolfo Luque, Leonel aldama, entre otros grandes de aquella época.

“Me gustaba mucho platicar con Luque cada vez que tenía oportunidad. Sabía mucho de béisbol y le gustaba enseñar. El me dijo una vez que el pelotero tenía que hablar de pelota porque de eso vivía”.

Recordó que a Adolfo Luque se le conocía en Cuba como “Papá Montero”, mientras que en México, “Zorro Plateado”. En EU, era Dolf, ya sabe usted eso, como fue Bobby con Beto Avila y así por el estilo.

Para Zenón Ochoa, quien el próximo 23 cumplirá 96 años, es muy satisfactorio recordar a todos esos jugadores algunos de los cuales están en el Salón d ela Fama del Béisbol Profesional en México.

“A todos ellos les aprendimos muchas cosas cuando no había academias; ah, y puedo citarte a otro: Manolo Borges, quien se preocupó mucho por enseñarme las técnicas de béisbol cuando estuve en Río Blanco, mi primer año jugando entre profesionales. De ahí me recomendó al Agrario, donde empecé en el béisbol de paga”.

Carta a Juan Filizola

En agosto de 1999 Zenón le hizo llegar una carta a Juan Filizola González, entonces director del Recinto Sagrado con sede en Monterrey, haciéndole la sugerencia de que se colocara una placa con el nombre de todos esos peloteros cubanos y de otros países que contribuyeron con su presencia y acciones dentro del terreno de juego al desarrollo del béisbol mexicano.

¡Vale!

martes, 29 de mayo de 2007


Al Bat

Adiós al romanticismo


Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx


Dice bien el doctor Jaime Cervantes que en una época en que todo es negocio y dinero, en el béisbol de las Ligas Mayores ya son cotidianos los contratos que les otorgan a las franquicias por ponerle el nombre de una empresa a sus parques.

Y así es. Por ello, en la globalización de las compañías, los escenarios de béisbol no se han quedado atrás y firman contratos con estas empresas por sumas millonarias, solamente por anunciar a los parques con el nombre de sus corporaciones.
Los nombres originales son cambiados por dinero, con el nombre de las empresas. Incluso, alguna gente millonaria da ayuda, por ejemplo a un hospital, pero en respuesta, esa institución le asigna el nombre de su benefactor.
Señala que en el caso del Houston Astros que la Coca Cola pagó 100 millones de dólares por ponerle el nombre de Minute Maid Park y mucha gente se ha preguntado, ¿por qué no le pusieron ellos Coke Park?

Hace algunos años, la Network Associates pagó para que su nombre se le pusiera al Oakland Baseball Park y por 13 millones de dólares, este escenario cambió su nombre de Network Associates Coliseum por McAfee Coliseum.
Lo mismo pasó con el parque de Arizona Diamondbacks; el Bank One Corporation tenía los derechos del nombre del estadio, firmó con J.P. Morgan Chase & Company en 2004 y se cambió de Bank One Balpark por el de Chase Field.
También sucedió algo semejante con el Parque de San Francisco Giants que le pagaron 102 millones de dólares para que se le pusiera el nombre de AT&T Park... por cierto, la sede del Juego de Estrellas 2007.

Petco, otra de las grandes compañías transnacionales, pagó 60 millones de dólares para que bautizaran con su nombre al parque de San Diego Padres Petco Park.

Enriquecimiento del espectáculo

Ya lo he dicho: al presentarse esa nueva ola de estadios de béisbol en Ligas Mayores, sin duda que se presenta un vigoroso horizonte en el enriquecimiento del espectáculo y una adaptación lógica a la modernidad de frente al siglo 21.

Los nuevos parques también representan para los equipos la posibilidad de estabilizarse económicamente, a fin de penetrar con más comodidad al exclusivo mundo del talento millonario en que se han convertido cotizados peloteros, quienes van por contratos multianuales.

Por ello, no extraña que los nuevos escenarios adopten nombres de sólidas firmas comerciales, bancos o grandes empresas y compañías, lo que aunado a las concesiones, derechos de publicidad y transmisiones por televisión, ayudan a mejorar la economía de los 30 clubes ligamayoristas.

Algo también significativo en este proceso de modernización es el hecho de que también permite a los contribuyentes a participar en la construcción de estos nuevos parques, los que incluso están revitalizando los centros de las ciudades donde han sido edificados.

Comunión entre béisbol, y familia

En esta nueva época, sin duda hoy irrumpen en el firmamento de Ligas Mayores modernos escenarios para jugar béisbol, representando nuevos modelos retros basados en las estructuras anteriores, grama natural, jardines asimétricos, aire libre y techos movibles que enseñan la concepción ideal de un parque para jugar pelota y que permitan una mayor comunión entre el bésbol y la familia.

El concepto moderno es de que “ya no sólo se trata de ir a ver jugar beisbol”. Se vuelve al pasto natural con todo y estadios techados, pero con estructuras retráctiles para cuando se presente la lluvia o haga demasiado calor que permita utilizar el aire acondicionado, que le dan una nueva fisonomía y ambiente para el gozo del espectáculo del deporte rey.

Revolución de estadios

En medio de esta revolución de construcción y remodelación de sus estadios, Nueva York no podía quedarse al margen luego de que otra gran franquicia, San Luis, Missouri, inauguró con 400 millones de dólares en el 2006 su nuevo y flamante estadio, el Busch Stadium.

Ya es oficial que los Yankees y Mets tendrán sus nuevas moradas: El nuevo estadio de los Mulos está valuado en 800 millones de dólares, mientras que los Metropolitanos en 615.

El estadio de los Mulos será edificado al lado del actual Yankee Stadium, en el Bronx, e incluye una nueva estación de tren, nuevos estacionamientos, además de impulsar una gran actividad comercial y recreativa en el entorno.

Para el nuevo escenario de George Steinbrenner, la ciudad y el estado de Nueva York se han comprometido a aportar 215 millones de dólares, aunque hay quienes ven que el costo podría ser de 400.

El nuevo recinto se ubicará en las proximidades del actual y tendrá una capacidad para 50.800 espectadores y posibilidad de ampliarla en 3.000 asientos más, con unos 30 mil de ellos teniendo mejor visibilidad de las acciones y más proximidad al terreno de juego, un aspecto que hoy se estila en los nuevos y modernos estadios de béisbol.

Una gran parte del actual estadio de los Yankees -flamante morada y eterna tradición hecha béisbol- con capacidad para cerca de 57.000 aficionados, se salvará del derribo y el recinto se transformará para que puedan usarlo equipos de béisbol de divisiones menores.

Al nuevo estadio de los Yankees se le quiere dar un aspecto similar al que tuvo el original, edificado en 1923 y que fue sometido a una amplia remodelación a mediados de los setenta (1973) y de cuerdo al proyecto, sólo la pared exterior del estadio será una réplica de la del Yankee Stadium original, construido en 1923.

A semejanza del Ebbets Field

En el caso del próximo estadio de los Mets, lo interesante es que quieren tener un escenario a semejanza de aquel Ebbets Fields que perteneció a los Dodgers de Brooklyn hasta antes de mudarse en 1958 a Los Angeles.

La idea es evocar aquella memorable época de los “Vagabundos" y unir el pasado con el presente, con una estructura y arquitectura al estilo de cómo se están construyendo actualmente los nuevos escenarios para jugar béisbol.

Los Mets estarán pagando por su nuevo parque unos 700 millones de dólares y esperan que la ciudad aporte 90 en fondos de capital, en tanto el estado, 75. El proyecto es que el parque también esté listo para el 2009, ubicado en lo que actualmente es el estacionamiento del Shea Stadium.

El nuevo estadio en Queens tendrá capacidad para 45,000 personas, en lugar de las 57,333 que permite el actual estadio. Los Asientos serán un poco más anchos y tendrán más espacio para estirar las piernas. Además, habrá palcos de lujo, baños y restaurantes.

En Minnesota

A los Mellizos de Minnesota también ya les aprobaron un plan financiero para construir un estadio abierto para dejar de compartir el Hubert H. Humphrey Metrodome con los Minnesota Vikings de la NFL y con el equipo universitario de football de la Universidad de Minnesota.

El presidente de Twin Sports, Inc., ya anunció que el nuevo estadio de 522 millones de dólares de los Mellizos, será pagado mayoritariamente por impuestos públicos y tiene una apertura estimada para el 2010.

Para los jugadores, fanáticos y casi todos los que regularmente han asistido al Metrodome en las últimas dos décadas, no ven la hora de que llegue el nuevo estadio.

El estadio con capacidad para 42,000 personas será fundado gracias al aumento de impuestos en un 0,15 por ciento en el Condado de Hennepin, y a los 130 millones de dólares del dueño Carl Poblad. Estará en el oeste de la zona céntrica de Minneapolis, a pocas cuadras del Target Center, donde juegan los Timberwolves en la NBA.

Faltan en Boston y Chicago

Las dos franquicias que más necesitadas están de nuevas casas, Cachorros de Chicago y Medias Rojas de Boston, parecen no haberse enterado del movimiento, así como tampoco de la llegada del siglo XXI.

Desde que los Azulejos de Toronto inauguraron el Skydome, el primer estadio de techo retractable, en 1989, otros 16 parques fueron construidos y uno (Anaheim) fue reconstruido y modernizado.

Sin embargo, los Medias Rojas y los Cachorros, dos de las franquicias más populares del béisbol, se mantienen jugando en los medievales Fenway Park y Wrigley Field.

Es cierto que las dos instalaciones, levantadas en 1912 y 1914, respectivamente, forman parte de la historia del béisbol mismo, pero actualmente lucen más como un atraso que un atractivo.

Ya luego seguiremos con este relevante tema.

cardenal y vidal